Este fin de semana, la VII Exposición “Albacete, el arte del bonsái” abrió sus puertas en el Jardín Botánico de Castilla-La Mancha, reuniendo a bonsaístas, amantes de la naturaleza y haijines. En la mesa Toñi Sánchez Verdejo y Llanos Monteagudo, de AGHA, acompañadas por Guillermo Cegarra, presidente de la Asociación Bonsái Albacete.
Haiku y bonsái comparten algunos puntos esenciales; ambas artes nacen de la contemplación, la sobriedad y la naturaleza. El bonsái se poda; el haiku se depura. En los dos, lo que se quita es tan importante como lo que queda. La sencillez revela lo esencial.
noticias de guerra;
hoy la lluvia huele
a flor de almendro
(Mercedes Pérez, Kotori)

desmoronándose
frente al cerezo en flor:
"zapatería"
(Frutos Soriano)
nísperos verdes;
la joven lee al ciego
bajo las ramas
(Francisco Pisonero)
chopo centenario,
el brisar de las hojas
bajo su umbría
(Ana López Navajas)
Machihito no ashioto tooki ochiba kana
Lejano sonido de pasos
en espera
sobre hojas caídas.
Yosa Buson (1716–1784)
(Trad. Alberto Manzano)
shibui toko / haha ga kui keri / yama no kaki
Kakis silvestres,
la madre se reserva
los más amargos.
Kobayashi Issa (1763–1827)
(Trad. José María Bermejo)
olvidada,
la azadilla en el bancal
cerezo en flor
(Jesús Roldán)
kawasemi ya / ike o megurite / mina yanagi
El martín pescador
rodeando el estanque,
¡todo son sauces!
Masaoka Shiki (1867–1902)
(Trad. Elías Rovira y Jaime Lorente)
mientras conversan
sobre fuentes antiguas
el sol en los granados
(Toñi Sánchez Verdejo)

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