El pasado 21 de marzo, con motivo de la celebración del Día de la Poesía, se hizo entrega en el Ayuntamiento Viejo de Albacete de los diplomas y reconocimientos otorgados a los poetas Toñi Sánchez Verdejo y Rafael Castillo Morales, premiados en la prestigiosa 5ª edición del Concurso de Haiku por Japón: Samurái Hasekura. La AGHA celebra con alegría la dedicación de sus miembros, que continúan tendiendo puentes entre España y Japón a través del haiku, la contemplación y la amistad.
La ceremonia oficial del certamen tuvo lugar previamente en el Instituto Cervantes de Tokio, donde el Comité Ejecutivo del Concurso anunció los resultados detallados a las 14:00 h del 23 de febrero (6:00 h en España).
Este concurso cuenta con el aval de algunas de las instituciones más antiguas y respetadas del haiku en Japón.
brisa del Guadalquivir,
silba una copla
el vendedor de camarones
Además, recibió dos distinciones adicionales en la categoría absoluta en español:
【Premio Tamamo】
con su navaja
un anciano corta el pan;
viento del este
【Premio Mugui】
con un botón desabrochado
la mujer que recoge
el azafrán
El poeta y miembro de AGHA Rafael Castillo Morales fue también galardonado en esta edición del concurso.
【Premio Tamamo】
Hasta la copa del almendro:
la parra de mi abuelo
repleta de uva.
El poeta residente en Salamanca Víctor Argandoña Sánchez recibió el Premio Mugui con el haiku:
Voces lejanas,
los murciélagos merodean
el patio de la universidad
El concurso otorga diferentes distinciones vinculadas a instituciones históricas del haiku japonés.
Entre ellas destacan los Premios Tamamo, otorgados por la prestigiosa revista y kessha (結社) Tamamo, fundada por Kyoshi Takahama y posteriormente dirigida por su hija Tatsuko. Tamamo ocupa un lugar especial en la tradición del haiku por ser la primera kessha dirigida por una mujer.
Actualmente está presidida por Takashi Hoshino, biznieto de Kyoshi.
Como curiosidad histórica, en la época de Edo, Yosa Buson recopiló la primera antología de hokku escritos por mujeres, titulada Tamamo (俳諧玉藻集, Haikai Tamamo-shū), reforzando el vínculo entre este nombre y la creación femenina.






